Medidas desesperadas Capitulo 1º
Mack: ¡pero esto está lleno de furros!
35 - Envidia
En la capital, en una sala de juntas, grandiosa y majestuosa, con altos techos decorados con intrincados frescos que representaban escenas y símbolos religiosos bañados con una suave luz proveniente de lámparas de araña colgantes, un grupo de líderes,...
34 - Bola ocho
El par dejó el coche varios metros antes para que nadie escuchara el motor. Descendieron en silencio y se acercaron con sigilo, atajándose tras unos troncos anchos. A través de la línea de árboles podían ver la casa, un tanto separada del bosque...
33 - Te ves más viejo
— Aquí fue donde me enfrenté contra él. Francesco Pierrot y Maximiliano Rentería llegaron al parque, donde, aún algunas manchas de sangre pintaban el césped verde. El sol de la mañana iluminaba con fuerza mientras que una brisa fría refrescaba el...
32 - Sé quien es
La sensación era diferente. No se hallaba en el suelo como esperaba, sino que sus gruesas manos palpaban algo suave. Abrió los ojos y parpadeó para ajustar su visión, algo faltaba. Llevó los dedos a su rostro, el dolor del movimiento le hizo recordar...
30 - Un poco de agua
Al caer la tarde, don Mario, Ramón, Raúl y Mauricio llegaron a una casa de madera, que se encontraba en medio de un solitario bosque, casi en la nada, construida con roble fino y resistente, y un portón que adornaba su fachada. Navarro y el oso,...
29 - Cuestión de tiempo
— ¡Papá! ¡Papá! — ¿Qué pasa, chamaco? — don Mario apagó la estufa y se apresuró hacia la sala al escuchar los gritos alarmados de Ramón — ¿Por qué tanto escándalo? — el señor palideció al ver a su hijo ayudando a unos débiles Mauricio y Raúl a...
28 - Ningún testigo
— ¡Doc, que gusto verlo por aquí! Con cariño, Don Mario tomó al fortachón de Raúl y lo estrujó con fuerza, haciéndolo sonreír. El par entró a la casa y cerró la puerta tras de sí. — Un gusto saludarle, señor. Andaba de paso y vine a ver a... —...
27 - Cinco libras
Raúl y Ramón, exhaustos, salieron del gimnasio tras una cansada y satisfactoria rutina de espalda. — Bro, voy a dormir como piedra — celebró agotado el tigre, pasando con cariño su brazo por el cuello de su novio. — Estuvo intenso —...
26 - Ya está listo
En medio de la oscuridad, en su oficina, Edison se encontraba frente a la gran pantalla de su computador, concentrado, con electrodos pegados a su frente. De pronto, una luz iluminó el lugar a espaldas del ciervo. La puerta de metal se había...
25 - Los otros seis
Desde las cámaras de seguridad, se veía al personal ir y venir por cada pasillo de la televisora competidora de Mersenne. Los guardias de seguridad no se percataron que, una figura con gabardina, caminaba por uno de los corredores a paso firme. ...
24 - Gajes del oficio
En la radio, las noticias se sintonizaban como cada tarde en su horario habitual. Durante los últimos meses, habían transmitido información importante sobre los agrestes, y este día no era la excepción. — En noticias nacionales, diversos estados...