32 - Sé quien es
La sensación era diferente. No se hallaba en el suelo como esperaba, sino que sus gruesas manos palpaban algo suave. Abrió los ojos y parpadeó para ajustar su visión, algo faltaba. Llevó los dedos a su rostro, el dolor del movimiento le hizo recordar...
30 - Un poco de agua
Al caer la tarde, don Mario, Ramón, Raúl y Mauricio llegaron a una casa de madera, que se encontraba en medio de un solitario bosque, casi en la nada, construida con roble fino y resistente, y un portón que adornaba su fachada. Navarro y el oso,...
29 - Cuestión de tiempo
— ¡Papá! ¡Papá! — ¿Qué pasa, chamaco? — don Mario apagó la estufa y se apresuró hacia la sala al escuchar los gritos alarmados de Ramón — ¿Por qué tanto escándalo? — el señor palideció al ver a su hijo ayudando a unos débiles Mauricio y Raúl a...
28 - Ningún testigo
— ¡Doc, que gusto verlo por aquí! Con cariño, Don Mario tomó al fortachón de Raúl y lo estrujó con fuerza, haciéndolo sonreír. El par entró a la casa y cerró la puerta tras de sí. — Un gusto saludarle, señor. Andaba de paso y vine a ver a... —...
26 - Ya está listo
En medio de la oscuridad, en su oficina, Edison se encontraba frente a la gran pantalla de su computador, concentrado, con electrodos pegados a su frente. De pronto, una luz iluminó el lugar a espaldas del ciervo. La puerta de metal se había...
20 - Estás muy caliente
A la mañana siguiente, temprano, Navarro llegó a la casa de Ramón, tocando la puerta, sin respuesta alguna. Desconcertado, Raúl vio el chat con Ramón donde solo venía su mensaje de «Ya voy pa'llá» de él, y un «Va! :D» de Ramón, por lo que decidió...
43 - Nada lo será
Spavento parpadeó varias veces, sorprendido al ver a la infantil figura comer su helado con singular alegría. El niño, de tez clara, rubio, envuelto en una gabardina amarilla y azul, y lustradas botitas negras, disfrutaba del postre. Raúl, no menos...
42 - Casi nos mata
Fierabrás, con tosquedad, condujo a Raúl a través de la carpa de circo, sujetándolo por un brazo, hasta una cortina divisoria. Al entrar, Navarro quedó sorprendido por el gran hombre de presencia imponente que lo esperaba. El que lo llevaba lo hizo...
50 - Los ejércitos del mundo
— Entonces, ¿trabajas en esta ciudad? Diamantina miraba curiosa los grandes y altos edificios mientras, Arlequín, subía los escalones de una entrada, se acercaba a una puerta y giraba la llave. — Es correcto. Es tranquilo, hay muchas tiendas y...
49 - Custodios de las gemas
La luz del atardecer se veía impresionante desde la amplia terraza de una construcción en aparente abandono. A pesar de su vacío, Spavento había dispuesto una sala para exteriores, con tres sofás y una mesita en el centro, todo bajo una carpa color...
48 - Somos amigos
— Un trabajo excepcional, agente Rentería. No dude que mis superiores le tendrán en gran estima. El rinoceronte tomó la gema falsa en sus manos, apreciándola con gratitud desbordante. Tras lo cual, sacó de sus ropas un grueso sobre...
46 - Afirmativo
La ciudad estaba llena de vida, las calles rebozaban de ciclistas, personas haciendo ejercicio, grupos de amigos que salían y paseaban por la soleada metrópolis, los autos de lujo abundaban y de ellos descendían magnates trajeados o, aquellos más...