39 - Avaricia
Estoico se concentró en caminar, como pudo, avanzó hacia la entrada del centro comercial, apenas podía mantenerse en pie, y apoyarse en su pierna mala empeoraba el dolor, así que optó por recargarse, con una mano, en el muro del edificio, mientras que...
51 - Ya no puedo ignorarlos
Raúl levantó de nuevo las pesas mientras sentía sus músculos llegar al fallo, detrás de él, sintió los poderosos brazos de Ramón ayudándolo a mantener el agarre mientras soltaba el peso, chocaron los puños cuando terminaron y se dirigieron a las...
50 - Los ejércitos del mundo
— Entonces, ¿trabajas en esta ciudad? Diamantina miraba curiosa los grandes y altos edificios mientras, Arlequín, subía los escalones de una entrada, se acercaba a una puerta y giraba la llave. — Es correcto. Es tranquilo, hay muchas tiendas y...
49 - Custodios de las gemas
La luz del atardecer se veía impresionante desde la amplia terraza de una construcción en aparente abandono. A pesar de su vacío, Spavento había dispuesto una sala para exteriores, con tres sofás y una mesita en el centro, todo bajo una carpa color...
47 - Algo especial para él
Las calles del centro de la ciudad estaban repletas de gente: unos buscaban regalos de última hora, otros, los ingredientes finales para sus cenas. Todos se apresuraban, abarrotando tiendas y mercados, conscientes de que esa misma noche era...
46 - Afirmativo
La ciudad estaba llena de vida, las calles rebozaban de ciclistas, personas haciendo ejercicio, grupos de amigos que salían y paseaban por la soleada metrópolis, los autos de lujo abundaban y de ellos descendían magnates trajeados o, aquellos más...
38 - Soberbia
— ¡Puerta! El sonido estridente de una alarma resonó en el instante en que la entrada de la sala de interrogatorios se abrió. Un pequeño simio, vestido con un traje desaliñado, fue conducido al interior por un oficial que empujaba la puerta con...
37 - Gula
La cocina bullía con movimiento a pesar de solo ser tres personas. Los dos asistentes, menores en estatura, iban de un lado a otro buscando especias, checaban temperaturas y agregaban ingredientes. El más alto, el chef en jefe, un agreste jabalí, era...
56 - No quiero hacerlo
En la gran carpa, todos se reunieron ante una convaleciente Evangeline, sentados alrededor de una gran mesa, sin celulares, cámaras o dispositivos de ninguna clase. — Esta signorina es terca como una mula — reconoció Il Dottore, con las...
55 - Singularidad tecnológica
Los ojos de Raúl comenzaron a abrirse y, con pesadez absoluta, despertó. Aún adormilado y un poco desconcertado, se incorporó en la cama, mirando a su alrededor, descubriendo que se encontraba en recámara de Ramón, quien estaba a su lado, dormido,...
54 - Lo haría con gusto
Emocionado, Ramón llegó con su padre al orfanato. Siendo recibidos por la encargada. — Mucho gusto, me alegra ver que cumplió con su promesa — reconoció la loba a Ramón —, soy Lupe. Es un alivio verlos con bien tras todo el caos en la...