59 - Trascendental
Están en mis dominios — se levantó el pecado, afable —.
40 - Ira
Los pecados avanzaron confiados por el pasillo cuando, apareciendo del otro lado, se mostró edison con una enorme carga de energía en su mano.
Aqueronte 1. La lluvia y el templo
.- así es ¡la culpa es del pecado!
41 - Que descanses
Pierrot, furioso, empuñó sus manos y, al ver de nuevo el cuerpo de mersenne, no se contuvo más, y de inmediato se lanzó contra el pecado.
47 - Algo especial para él
La declaración honesta y franca desconcertó a todos los pecados, dejándolos en un profundo silencio que avideco se atrevió a romper al mirar los gestos y la sonrisa preocupada de ramón.
39 - Avaricia
— benito — los cuatro pecados invocaron a los generales de sus legiones. respondiendo al llamado de sus amos, el perrito, el caballo, el simio, el ratón y el hámster, salieron de las sombras de sus maestros.
43 - Nada lo será
— si no mal recuerdo — pensó raúl llamando la atención de todos —, él se presentó como: «una de las siete calamidades, el pecado de la pereza» — citó.
56 - No quiero hacerlo
— por si fuera poco, cada calamidad tiene un general a su servicio que lidera una legión de vasallos, acólitos de cada pecado — explicó la mujer.
58 - Juntos
Griefer, el trol general de ira, tenía la cara pegada a su celular, analizando de forma compulsiva las estadísticas de las fuerzas de los pecados. al ver el número masivo de muertos, sonrió con malicia.
60 - Tomé de más
— después de sellar al pecado, la central de energía dejó de funcionar y las instalaciones colapsaron. no podíamos dejarlos ahí, los trajimos con nosotros y pedimos al doctor que los revisara — explicó raúl —.
44 - Un poco de helado
— calamidades, son... personificaciones de los siete pecados capitales — explicó raúl. — que buscan destruir o conquistar el mundo — añadió mauricio, procesando sus palabras. — eso parece...
49 - Custodios de las gemas
Tanto estio como spavento les explicaron a detalle todo lo que estaba pasando con las gemas, los pecados, los conflictos que habían tenido y, tras ponerlos al día, olivino e iván quedaron pensativos, compartiendo miradas preocupadas.