Crónicas de la Frontera: Capítulo XIV
El lince habría llorado de felicidad, de no ser porque las lágrimas se habían congelado en el interior de sus ojos y porque, nada más poner un pie en la cueva, se dejó caer contra el suelo y se sumió en una profunda inconsciencia.
El Secreto de Tora: Hipnosis
Mientras que en otras ocasiones siempre le había parecido algo amistoso pero precavido, ahora parecía que iba en contra suya. -te estás metiendo en territorio que no te corresponde.
Eres mi ángel
Apoyã³ la espalda contra la pared, quedando los dos aproximadamente a la misma altura. pasã³ un brazo por detrã¡s de su compaã±ero, lo cogiã³ de su hombro y lo trajo hacia sã. recostã³ su cabeza por debajo de su cuello.
Colmillo Ígneo - Capítulo 12: Familia
Pero continuó moviéndose y su hermana continuó retrocediendo, hasta que su espalda chocó contra uno de los muros.
6 bestias - Capítulo 4: Encuentro mitológico
Le empujó contra lo que parecía ser una pared de roca, y el grifo gruñó, pero el momento de dolor fue suficiente para entender que tal vez tenía que plantearse una estrategia mejor.
6 bestias - Capítulo 16: El cielo se nos cae encima
Era lo último que recordaba, pues la explosión había sido suficientemente fuerte como para recibir un impacto contra la pared y caer desmayado. ¿seguro? ¿no había luchado? los recuerdos estaban un poco confusos ahí, pero tal vez algo había hecho.
Alice II
Admiraban el uno al otro, en sus mentes recorriendo de arriba abajo la anatomía del otro; ella cerro esos ojos lila como la hoja de alelí y mordió sus labios delicados y mojados en su exitacion, mientras que sentía ese pelaje duro y medio desorganizado contra
El Secreto de Tora: Asedio (Primera Parte)
Nekket permaneció impasible ante la situación y ni siquiera el ver a uno de los enfermeros clavado con una barra de metal contra la pared repudiaba. había visto cosas peores.
El Secreto de Tora: 7:35 (Revisado)
Con temor, giró rápidamente la cabeza para observar que era lo que había encima suyo y que había impactado contra él, dejándolo completamente helado. encima suyo, a cuatro patas, había un tigre antropomórfico.
La Cacería
De nuevo, el lobo negro se vio obligado a sentarse con su familia contra su voluntad, lo cual sólo ayudó a aumentar su impaciencia.
35 - Envidia
Cuando envio tuvo a los guardias al alcance, con un rápido movimiento, los tomó de la camisa y los hizo chocar, cráneo contra cráneo, provocando un sonido hueco, crujiente y reconfortante, para luego lanzarlos al suelo, como si fueran cualquier basura.
Entre Libros y Recuerdos
Mis rodillas cedieron, y con un golpe sordo, arremetieron contra la tierra. mis antebrazos las siguieron a los pocos segundos pero solo el frío de la tierra atravesó mi gruesa piel.