Crónicas de la Frontera: Capítulo VIII
-yo también, rukj -respondió, mientras cerraba los ojos y restregaba su cabeza con suavidad contra el suave pelaje negro de su ancho pecho.
Crónicas de la Frontera: Capítulo XI
De hecho, en cuanto sus sentidos fueron aclarándose poco a poco, se dio cuenta de que estaba mucho más recostado contra el lobo de pelaje cobrizo de lo que en un principio habría deseado y que el hocico del lobo descansaba apoyado suavemente contra su espalda
Crónicas de la Frontera: Capítulo II
El humano, incapaz de sostenerle durante mucho más tiempo, le dejó sobre el suelo, con la espalda apoyada contra una de las paredes, y se alejó de él, lentamente.
Massagem na bexiga. Bladder massage.
Como seria bom deixar a urina correr dentro da minha uretra e ensopar minha fralda, deixando-a quentinha e molhadinha... daí eu poderia esfregar a fralda contra meu bagulho e relaxar...
Crónicas de la Frontera: Capítulo III
Loki terminó de contar la historia y percibió el gesto impresionado de rukj, que se apoyó contra una pared como si de repente se sintiera muy débil.
Crónicas de la Frontera: Capítulo XII
Alerta y preparado para lo que fuera, raon continuó retrocediendo, cada vez más cerca de la misma roca contra la que rukj había chocado y contra el cuerpo mismo del lobo negro.
Crónicas de la Frontera: Capítulo VI
Jarek, mientras tanto, se había dejado caer de espaldas contra la roca, demasiado sorprendido como para hablar y demasiado cobarde como para romper aquel perfecto silencio.
Crónicas de la Frontera: Prólogo
El vindicador observó, alarmado, como su escudo humano se le escapaba de entre las manos e iba a chocar contra la pared de la habitación, violentamente.
Crónicas de la Frontera: Capítulo XVI
Con una fuerza mortal contra los cuerpos de sus víctimas.
Liberum Anima
Pero tú solo no puedes contra la ciudad y contra todos los pervertidos que viven en ella. --ve a descansar--le dijo tras unos segundos--. mañana hablamos sobre esto. cuidare bien del chico.
Crónicas de la Frontera: Capítulo V
Rukj se detuvo, algo perplejo, y se dejó caer contra las columnas.
Crónicas de la Frontera: Capítulo XIII
-de acuerdo -respondió el lobo, recostándose de nuevo contra el lecho y dejando escapar un largo suspiro -. esperaré, entonces.